Atender a los mas desprotegidos y pobres, llama nuevo obispo de Irapuato Enrique Díaz; Pide no caer en desánimo ante violencia y corrupción

19 de mayo de 2017

 

José Juan Ramírez 

 

Irapuato, Gto. (Opinión Bajío).- Atender a los más pobres, a quienes no reciben los beneficios del progreso y permanecen marginados y olvidados, fue el mensaje del nuevo obispo de la Diócesis de Irapuato Enrique Díaz Díaz, al recibir la bienvenida de las autoridades estatales y municipales, en la cual también pidió no caer en el pesimismo o la indiferencia ante dificultades como la corrupción o la violencia que azota México.

Tras haber recorrido la Avenida Guerrero acompañado por el obispo Emérito José de Jesús Martínez Zepeda y el nuncio apostólico Franco Coppola, Díaz Díaz comentó que las autoridades legítimamente constituidas tienen la misión fundamental de lograr un verdadero progreso integral, que logre el bienestar para todos.

Ante el gobernador Miguel Márquez, el alcalde de Irapuato y Salamanca Ricardo Ortiz Gutiérrez y Antonio Arredondo respectivamente, así como los presidentes municipales de las 9 ciudades que abarca la diócesis, el jerarca católico dijo que quien tiene la responsabilidad de ser autoridad, deben ser auténticos servidores, no servirse, sino –a imagen del Buen Pastor- conocer las necesidades, carencias de los más pobres. Expresó que en concordancia con Vasco de Quiroga, “tata Vasco” (a quien admira) se debe defender la dignidad de las personas, ya que en la actualidad se les trata “como números, como tuercas”, como si no valieran nada”

“Por aquellos que son más pobres, aunque la sociedad nos va llevando por caminos de mucho progreso, siempre van quedando personas como descartados, marginados, olvidados y la autoridad por ellos debe tener más cuidado…  Hablamos no solo asegurar a todos la comida,  sino que tengan prosperidad, sin exceptuar bien alguno y esto implica educación, acceso al cuidado de la salud y especialmente al trabajo, porque en el trabajo libre, creativo, participativo y solidario”.

De igual forma, el segundo Obispo de Irapuato Enrique Díaz Díaz indicó que hace falta fomentar el sentido de pertenencia y apoyar a la familia, porque sin la familia se acaban los valores. “A veces el progreso nos lleva a descuidar a la familia””, puntualizó. También se refirió a flagelos como la violencia y la corrupción y pidió no ceder ante el desánimo.

“Enfrentamos tiempos difíciles, donde la violencia la injusticia, la corrupción, parecen minar todos los ideales; sin embargo, no podemos caer en el pesimismo o la indiferencia. Tenemos la obligación de luchas con entusiasmo sabiendo que la verdad y la justicia esta de nuestra parte… gobernar es servir, que cada uno de nosotros nos transformemos en verdaderos servidores al estilo de Jesús”.

SE REUNE CON SEMINARISTAS, RELIGIOSAS, LAICOS Y SACERDOTES

El nuevo obispo se reunión con seminaristas y personas de la vida consagrada en  el templo de la Soledad, donde dió pidió dejar de lado egoísmos y fomentar la fé, para posteriormente abrazar la imagen de la Virgen de la Soledad, patrona de la ciudad de Irapuato

Posteriormente, se trasladó acompañado del nuncio apostólico Franco Coppola y el obispo Emérito José de Jesús Martínez Zepeda, a la Catedral, que ahora será la sede de su ministerio, en la que se reunió con laicos y sacerdotes, a quienes les pidió ser fieles y entusiastas en la difusión del evangelio, sin caer en mediocridades.

“Que nuevamente temblemos al tocar el Cuerpo de Cristo en cada eucarística, al momento de la consagración y que igualmente, temblemos de respeto y admiración al tocar el Curpo de Cristo en cada hermano o hermana que se acerca, especialmente en el más pobre y necesitado. Que renovemos nuestras ansias de llevar el evangelio a todos, en todos los lugares, en todos los momentos y que nunca caigamos en el conformismo o la mediocridad frente a esta sublime misión, puntualizó”.