Expresión es...

La columna de Ulises Centeno

26 de octubre de 2018

 

"Si estás inspirado, tu trabajo puede inspirar a los demás.”

Caruli

 

 

La otra ocasión llegué al colegio, era un lunes, parecería un día común y corriente, la formación habitual y las indicaciones a las y  los alumnos; cada inicio de semana, hacemos el ejercicio de ofrecer el trabajo, pedir por alguien, agradecer por algo, orar la vida, es decir; tener una intención que nos anime e inspire a dar lo mejor. Ese día pensé en algo distinto, algo que provocara bullicio en las filas, algo que comúnmente no se hace en la escuela, los invité a saludarse, sonreír y darse un abrazo de ¡buenos días!, fue un “ruído” esperanzador, por minutos nos olvidamos de algo y fuimos al encuentro de quien tal vez no se esperaba le saludarían así.

Uno de los poemas que más me gusta de Mario Benedetti se titula  ¿Cómo va a ser tu día hoy?, me gustaría compartirlo e invitarte a la reflexión:

“Esta mañana desperté emocionado

con todas las  cosas que tengo que hacer

antes que el reloj sonara.

Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante.

Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.

Hoy puedo quejarme porque el día está lluvioso

o puedo dar gracias porque las plantas están siendo regadas.

Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero

o puedo estar contento porque mis finanzas me empujan

a planear mis compras con inteligencia.

Hoy puedo quejarme de mi salud

o puedo regocijarme de que estoy vivo.

Hoy puedo lamentarme de todo

lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo

o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.

Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas

o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.

Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos

o puedo emocionarme y embarcarme

en la aventura de descubrir nuevas relaciones.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar

o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela

o puedo abrir mi mente enérgicamente

y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.

Hoy puedo murmurar amargamente

porque tengo que hacer las labores del hogar

o puedo sentirme honrado

porque tengo un techo para mi mente y cuerpo.

Hoy el día se presenta ante mí esperando a que yo le dé forma

y aquí estoy, soy el escultor.

Lo que suceda hoy depende de mí.

Yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.

Que tengas un gran día… a menos que tengas otros planes.”

 

Sin duda, un gesto inesperado puede cambiar nuestro día, y creo que es nuestra responsabilidad inspirar y construir mejores momentos en el trabajo, la escuela, la familia, la oficina.

Creo que hoy debemos procurar relaciones más sinceras y  fraternas,  olvidarnos de nuestros egos y reconocer el talento que tienen los demás, permitirnos escuchar atentamente y ser asertivos, muchas veces no nos están pidiendo consejo, sólo atención y comprensión, sé auténtico y trata de tener un equilibrio emocional, tal vez esto nos permita iniciar la mañana con “ruído y bullicio” cargado de optimismo y esperanza…  y ¿si invitas a alguien a sonreír hoy?

 

 

L.E. Carlos Ulises Centeno López

caruli76@gmail.com