La Educación Hoy

La Columna de Gabriel Espinoza 

06 de junio de 2018  

 

Gabriel Espinoza Muñoz

 

“Afilar la sierra” el séptimo hábito

 

Hubo una vez un leñador al que en su primer día de trabajo le entregaron una sierra nueva, gustoso se fue a trabajar con tal ánimo que logro cortar 18 árboles en esa jornada, al día siguiente, para lograr la misma cantidad se tuvo que esforzar un poco más, al siguiente día ya no pudo lograr el mismo número y comenzó a sufrir para lograr sus metas, cada día hacía menos.

Su jefe, quien seguía de cerca su trabajo, se acercó a él y le preguntó ¿Cuánto hace que no afilas tu sierra? a lo que el leñador le respondió: no he tenido tiempo de afilarla, pues he estado trabajando… sin duda haces tu mejor esfuerzo, pero siempre será útil hacer un alto para afilar tu sierra, así mantendrás en óptimas condiciones tu equipo y tus resultados serán mejores cada día. El leñador se quedó pensando en lo que acababa de aprender.

Sin duda la Delegación Regional Suroeste ha entrado en una etapa donde hay resultados importantes a partir del trabajo de nuestras escuelas.

Hace días saludábamos a Isaac Pancardo de la Secundaria General No. 1, a Cinthia Camila Bravo de la Secundaria General No. 1 y a Itzel Cano del Colegio José Vasconcelos, tres alumnos de la Región Suroeste, campeones nacionales de matemáticas que recién regresaron de competir del estado de Durango; también saludábamos a sus papás y a sus maestros, y les hacíamos un reconocimiento público por sus logros. Un reconocimiento muy bien merecido, pues tanto Isaac como Cinthia, ya lo habían logrado el año pasado y ahora se integra Itzel, siendo esta la Región con más alumnos campeones.

Ellos se suman a otros casos de éxito de alumnos de la Región como los son los campeones estatales de robótica de la Secundaria Técnica 9 de Pénjamo, a los campeones nacionales de robótica de la Secundaria Técnica 51 de Irapuato o al grupo de alumnos que en la Pascua pasada se trajeron campeonatos de matemáticas del estado de Jalisco, sin olvidar la gran cantidad de alumnos destacados que compiten en estos momentos en la Olimpiada de Conocimiento.

¿Por qué cito el caso del leñador y los resultados de la región si pareciera que no hay una relación directa entre los dos?

“Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” de Stephen R. Covey, es una obra que está considerada tal vez como el libro más influyente en la literatura de desarrollo directivo.  Este libro plantea que estos 7 hábitos te permiten no solo lograr resultados extraordinarios, sino hacerlo de manera consistente, de modo que con el paso del tiempo el impulso no decaiga y más bien se viva un proceso de crecimiento constante.

La vivencia de los tres primeros hábitos te permiten crecer como persona, Covey le llama lograr la victoria privada; y son los siguientes:

  1. Ser proactivo. En lugar de esperar y reaccionar, busca adelantarte y crear las condiciones que te ayuden a crecer.
  2. Comenzar con un fin en mente. Dale sentido a tu vida; ten claro a dónde vas y lucha por ello.
  3. Poner primero lo primero. Que no te gane lo urgente, mejor ocúpate de lo importante.

Los siguientes tres te permiten crecer con el prójimo, crecer en comunidad; Stephen Covey le llama, lograr la victoria pública.

  1. PensaR en ganar-ganar. Llega a acuerdos donde todos ganen y sé generoso.
  2. Primero entender al prójimo y luego buscar ser entendido. No prejuzgues, primero trata de entender las razones de los demás.
  3. Sinergizar. Crea alianzas y busca que todos ganen trabajando juntos.

Si tú logras avanzar en los seis primeros hábitos tendrás sin duda muchas posibilidades de alcanzar niveles de resultados muy por encima del promedio de personas y de equipos. Sin embargo, la vivencia de esos seis hábitos puede verse  frenada si no trabajamos en el mantenimiento y en la renovación constante.

Es aquí donde entra en juego ese séptimo hábito:

  1. Afilar la sierra.

Si retomamos el ejemplo del leñador, el mensaje que le daban era sobre la importancia de hacer un alto, de festejar los logros y de seguir creciendo.

Afilar la sierra significa que a la par del desarrollo de los 6 primeros hábitos, también cuidemos tres aspectos clave:

1.- El aspecto físico. Cuidar la salud, hacer ejercicio, cuidar la alimentación entre otros.

2.- El aspecto mental. Capacitarnos, leer, seguir aprendiendo, escribir o tocar algún instrumento.    

3.- El aspecto espiritual. Hacerlo de acuerdo a tus creencias y convicciones, darse la oportunidad de hacer contacto con Dios, como cada uno lo conciba.

Afilar la sierra, explica Stephen Covey, es también encontrar razones para seguir creciendo, y la mejor forma de hacerlo es reconocer y festejar los logros.

Cada año, al cierre del ciclo escolar en la Región Suroeste se realiza una ceremonia donde se premia a los alumnos más destacados en diferentes rubros, estos alumnos son acompañados por sus padres y maestros. Esa es una forma en que afilamos la sierra, en que mantenemos vivo el impulso para seguir esforzándonos.

Sin embargo, hay casos que consideramos que no pueden esperar, casos donde tenemos a alumnos destacados, que logran resultados importantes y que siguen avanzando en estos procesos, es en esos casos donde hacemos un alto para reconocerlos y también para impulsarlos a seguir preparándose.

Nos hemos dado cuenta que reconocer en el propio proceso, ha dado resultados importantes, pues se provoca un círculo virtuoso. Los alumnos son reconocidos y motivados para seguir adelante; afilar la sierra, como dice el autor.

Algunos pensarán que detenernos es perder el tiempo, que conviene mejor seguir trabajando como lo decía el leñador. Sin duda los momentos de reflexión y de festejo, son momentos que alimentan la mente y el alma, son momentos donde el padre, el maestro, las autoridades escolares, los compañeros de la Delegación Regional o de la USAE, los medios de comunicación y la sociedad en general pueden reconocer y reconocerse como parte de este esfuerzo, como actores clave en el desarrollo de nuestros alumnos que son al final del día, el motivo principal para hacer nuestro mejor esfuerzo.

Este año hemos tenido más motivos para festejar, pues afortunadamente ha habido más ganadores que en cualquier otro año y con la posibilidad de seguir aumentado los resultados, Cinthia se va a competir a Yucatán, nuestros equipos de robótica compiten en el estatal de la especialidad y estamos en espera de los resultados de nuestros alumnos destacados en Olimpiada del Conocimiento.  

Soy un convencido de que la vivencia de ese séptimo hábito, ha generado una cultura de mejora continua en la Región, lo que nos ha permitido atender de manera pronta las líneas generadas por nuestro Secretario y por nuestro Gobernador.

 

Nos vemos en la siguiente entrega.