La Educación Hoy...

La columna de Gabriel Espinoza

30 de octubre de 2018  

 

Gabriel Espinoza Muñoz

 

“In Memoriam”

 

Dicen que cuando un amigo se va, se lleva una parte de nuestro corazón. Hoy estoy convencido de ello, pero también lo estoy de que su corazón se queda para complementar el corazón de los que nos quedamos.

Ya en varias ocasiones, queridos lectores, les he contado sobre mi llegada a la Secretaría de Educación, hace ya más de 16 años. En aquel entonces llegué para formar parte de un equipo comandado por el Ing. Guillermo Moreno: Un hidalguense muy de Guanajuato y con muchas horas de vuelo en educación. Él era el coordinador de la Unidad de desarrollo Institucional.

Nos platicaba historias que nos permitían entender mejor cómo había evolucionado la educación en Guanajuato y en México, pues había transitado por los sistemas educativos de varios estados en su vida laboral. Entre otras cosas, él fue parte de equipo que diseñó y arrancó la operación de las USAES en el Estado de Guanajuato, siendo este modelo un referente a nivel nacional.

A Mario Zaragoza, Adriana Rosas y un servidor, su equipo de jefes de departamento, nos permitió conocer su mística de trabajo. Trabajo en equipo, éramos equipo dentro y fuera de la oficina, al grado que nuestras familias hasta el día de hoy mantienen un contacto cercano y un aprecio mutuo.  Sentido de servicio, pues nunca, nunca, había un no por respuesta a solicitudes que le hacían compañeros de trabajo, autoridades educativas e incluso escuelas, eso le permitió ir haciendo excelentes amigos al paso de los años. Enfoque a la mejora continua, pues él siempre buscaba cómo se podían hacer mejor las cosas y tal fue su empuje, que impulsó la implantación de modelos de calidad en áreas administrativas y educativas al grado que escuelas como el Jardín de Niños Gabilondo Soler, en equipo con la maestra Mireya Terrones, ganó dos veces el Premio Estatal de Calidad y fue finalista del Premio Nacional de Calidad.

Los cuatro conformamos el equipo de los “4 fantásticos”, mote que nos pusimos más por broma que por otra cosa y que algún día me animaré a platicarlo.  Con el paso de los años los tres emigramos y su equipo se renovó, y qué bueno porque si éramos muy latosos con el Inge.

Siempre sonriente, siempre servicial, siempre dispuesto; el Inge. Memo, como de cariño le decíamos, ahora como Coordinador de Planeación, tenía un nuevo equipo: Maglorio Guzmán, Noemi Solís, Martha Herrera y Roberto Contreras, un excelente equipo con un formidable líder. Ellos más serios, menos desparpajados, pero muy eficientes.

Un día sí y otro también podemos presumir el boom de la infraestructura educativa en el estado de Guanajuato, y en el caso de la Región Suroeste fue especialmente impactante, en gran parte gracias a la atención y rápida respuesta del Ing. Guillermo Moreno, casos como el nuevo CENDI que se construye en Irapuato, el Complejo Colinas de Río o el Complejo Las Alamedas, donde se encuentra ubicada la Escuela de Talentos han sido posibles gracias al trabajo profesional del Inge Memo.  

La mañana del pasado 24 de octubre, el Inge, de manera repentina nos dejó; ni su familia, ni sus compañeros lo podíamos creer, era no contar más con el compañero, con el padre, con el esposo, con el amigo; no contar más con un extraordinario ser humano.

Cómo olvidar su café, su cigarro, su Coca Cola, su pantalón de mezclilla o su música de Vangelis que escuchaba con especial gusto.

Cómo olvidar sus frases, sus bromas o sus palabras domingueras con las que nos sorprendía.

Los días siguientes han sido especialmente difíciles; asimilar que un miembro de la familia se ha ido no es fácil. También ha servido para pensar en no olvidar, sino más bien en tener cada día más presentes que nunca sus enseñanzas, pues quienes fuimos parte de su equipo y aun los que no fueron sus colaboradores, pero si sus compañeros, nos vimos influenciados por esa forma de trabajo.

A lo largo de los seis municipios que conforman la Región se han escuchado voces de agradecimiento por la atención que el Inge Memo dio a las escuelas y a las áreas administrativas.

No es circunstancial que en la ceremonia religiosa con motivo de sus funerales, además de contar con la presencia de muchísimos compañeros y amigos, logró reunir a los 4 Delegados Regionales que han tenido bajo su cargo la Región Suroeste en etapas pasadas; el maestro Felipe de la Rosa, el Ing. Ernesto Porras, la Lic. Georgina Calderón y el Lic. Juan Arenas se reunieron para rendir un merecido homenaje al Ing. Guillermo Moreno.

Como puede ver, querido lector, no solo perdimos a un extraordinario amigo, perdimos también a un funcionario ejemplar y un ser humano inigualable.

Es por ello que me permito a través de esta humilde columna rendir un merecido homenaje a quien dedicó toda su vida a mejorar la educación que reciben nuestros niños y niñas.

 

Descanse en paz el amigo, el ejemplo, el excelente funcionario…

Descanse en paz el Ing. Guillermo Moreno Balbuena.